
Razonamiento Verbal & Humanidades
Prof. Elena Quispe
“El examen no se adivina: se descarta con criterio implacable.”








En Mariátegui la preparación es un compromiso mutuo: nosotros ponemos la máxima exigencia y el método probado; tú pones la constancia y la determinación.
Cátedras impartidas exclusivamente por docentes especialistas por materia, sin improvisación.
Ruta estructurada con bancos clasificados por dificultad, sin fórmulas vacías ni memorización sin sentido.
Evaluaciones semanales con cronómetro estricto, tarjeta óptica y diagnóstico analítico de puntajes.
Asesoría permanente para desarmar problemas complejos y resolver oportunamente cualquier duda.
Concurrir a todas las sesiones, seminarios y simulacros sin faltar ni perder el ritmo.
Trabajar y asimilar cada ejercicio asignado comprendiendo los principios antes de calcular.
Preguntar en aula ante cualquier duda conceptual: aquí el error se corrige antes del examen.
Sostener la disciplina: el método produce ingresantes cuando el esfuerzo no se interrumpe.
No negociamos el rigor ni toleramos la complacencia. En esta academia nadie avanza solo y nadie se relaja: tu vacante universitaria se conquista con método, criterio y honor.
Periodo Lectivo · Ciclo de Alta Exigencia y Acompañamiento
Conste por el presente instrumento privado de compromiso recíproco y honor pedagógico, que celebran de una parte la ACADEMIA PREUNIVERSITARIA MARIÁTEGUI, con sede institucional en Jr. Bolívar 384, representada por su Dirección Académica, a quien en adelante se denominará LA ACADEMIA; y de la otra parte el/la estudiante y postulante cuyos datos y firma constan al cierre del presente documento, a quien en adelante se denominará EL/LA POSTULANTE, bajo las cláusulas y términos siguientes:
LA ACADEMIA asume el deber indelegable de proporcionar al estudiante:
EL/LA POSTULANTE acepta y asume con carácter ineludible las siguientes responsabilidades:
PRINCIPIO DE INDIVISIBILIDAD. Las partes reconocen y declaran solemnemente que en la Academia Mariátegui la máxima exigencia académica y el acompañamiento humano son inseparables. No se negociará el nivel de rigor bajo ninguna circunstancia ni se tolerará la complacencia o el abandono. En esta casa nadie avanza solo y nadie se relaja: el ingreso a la universidad es una meta de honor que se forja con método y determinación.